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ANIBAL BEÇA
ANIBAL BEÇA
Poeta, compositor y periodista brasileño, vive en la Amazónia,
en Manaos, donde nació en 13/09/46. Autor entre otros, del
libro "Suíte para os Habitantes da Noite", que
recibió el premio nacional VI Prêmio Nestlé
de Literatura Brasileira, concurriendo con 7.038 libros de todo
Brazil. Fue también distinguido por el programa de la Fundação
Biblioteca Nacional para la publicación de sus poemas reunidos,
que salió en 1998, con el titulo "Banda da Asa".
Ha traducido poetas de lengua hispánica
al portugués. Como efectivo militante de la causa de integración
cultural latinoamericana es autor de los proyectos editoriales "Colección
Pan-Amazónica" y Colección América del
Sol" a salir por la Editorial Valer de Manaus. Es miembro de
UBE - União Brasileira de Escritores; Sindicato de Escritores
do Amazonas y Consultor de la Secretaria de Cultura e Turismo do
Amazonas.
PASO DOBLE CON VALÉRY
Al lado de Stendhal
entre el rojo y negro
danzo un canto flamenco
En esa dualidad
me quedo del lado oriental
de la serpienteYing Yiang
Ella que muerde el rabo
de la síntesis dialéctica
sin principio ni fin
Lo que es bueno viene del mal
y lo que es malo viene del bien
y de la noche viene el día
La vida es una serpiente
Con su bote en anagrama:
serpent penser, present serpent
Danzo en dividida deuda
pero nunca me queda la duda
de que vivir vale la pena.
Traducción: Juan Calzadilla
Anuncio
Es preciso urgente cortar los excedentes.
Nada de adiposidades.
Estamos en crisis.
Los adjetivos que me perdonen,
los sustantivos son más esbeltos.
Y la Nueva Era recomienda que seamos selectos.
Hay una pluma de golondrina volando sin rumbo
Hay un remolino que la proa nos hunde
Hay una ola marejada que no se escurre.
Es preciso poner un borracho en el timón
del barco.
Que sepa de las mareas por el trago de las estrellas
Que sepa naufragar alzando un brindis
Y justo en los destrozos saberse príncipe
Salvo del rescaldo para el cetro de la palabra:
La parole est morte. Vive la parole!
Hay una pasión en cada esquina tuerta
Hay un resto de angustia celebrando la muerte
Hay un buey en el laberinto buscando la puerta.
Es preciso correr atrás de la utopia
que se hizo distante
Para que ella vuelva habitar los días más comunes,
Y haga que el sueño se parezca al sueño,
incluso bajo el manto pesimista de la niebla,
afilando el sable en la piedra que restó de la cascada.
!Ah, nubes rojas, derramad vuestra lluvia de fuego!
Hay un canto entreverado en la garganta
Hay un ahogo que ya no me espanta
Hay un espejo que ya no me encanta.
Es preciso huir del tiempo perdido.
El que se quedó atrás se encantó con la serpiente,
y todos los días buscamos nuevos corredores:
senderos renovados para las huellas recientes.
Salvemos aquí la pareja de los pies que soportan el yugo
en esse itinerario del ahora recogiendo ayeres.
Hay un solitario en la mesa de un bar
Hay un suicida en la vorágine del mar
Hay un reclamante del verbo amar.
Es preciso, finalmente, apasionarse todos
los días.
Experimentar el gesto en el cuerpo de la amada
imprimir en el tacto el tatuaje sereno
para que se fije perenne cuando sea saudade:
la vida se amplia en un flash de cosas pequeñitas,
y el que subsistir son ecos de melodia transitoria.
Hay un deseo que viene con rumor
Hay una pasión salida de su color
Hay un amor en contravia del dolor.
Por eso anuncio el canto de mi tiempo
Traducción de César Toro Montalvo
Oblación
Alma que no enmohece
es aquella que se baña
en las corrientes lejanas
se vuelve espuma en el agua.
Lo cercano pone en muestra
todo y qualquier cardenillo
mancha doblada en las horas
y sin agua que la limpie
Agua dicha: buena dicha
bendita de mala suerte
alma que mece la vida
lleva el bordón y su corte.
La receta está en el tiempo
que limpia todas las marcas
y cubre en velo de niebla
la culpa de toda carga.
Encubierta por la brisa
el alma nueva descansa
rio que se va hacia el mar
lamiendo la sal de esa danza.
versión de Juan Pablo Roa.
Doble del alma
Ando errando por la vida
recogiendo pedazos
de lo que sobró de la caminata.
Pedazos olvidados
por ahí
evanescentes
en la soledad de las brumas.
Hay un desierto de cosas y palabras
albergado
en el bazar de una casbah
donde anuncian mi precio
en una subasta de partes
remanentes de este cuerpo.
Pregonan mi precio mínimo
Y ni así
consigo que me compren.
He perdido las alas en Alabama
en una sesión de blues y ragtime:
el otro tenía un Royal straight flush;
de los pies sólo me quedan las uñas
estas que ves como collar
arañando mi cuello.
De las manos apenas los muñones
con los cuales rasguño
mi escritura en el barro.
Los ojos los lancé a los peces
para aumentar la carga de fosfato;
la lengua que hablo ahora
me fue concedida
en los fuegos de santelmo.
- ¿ Y el cartél en la frente?
- Escrito en sánscrito,
pero traduzco:
Se vende el cuerpo,
y el alma va de yapa.
Versión de Norma Wanless
Arreglo
En la orilla de esta que amamos
ciertamente bañaremos
- en agua no apuntada en la agenda
el compromiso de partida.
Inevitable (des)encuentro combinado:
no habrá retrazos
ni modificación de plazos
ni cheques post-fechados.
Aunque nada sea acordado
el prestamista vendrá com su alfanje
a cortar la prestación de la hora
palidecer crepúsculos
oscurecer auroras
cegar los ojos de ver
enmudecer la voz del habla
a parar el gesto, el beso,
la mano que acaricia, y a recoger
la piedra del quehacer.
Puesto que está finalizado y no es
necesario empujarla.
Soy hipócrita, si digo
que la quiero ahora.
¿ Quien lo dirá?
No es por nada
que de nada nada hice
y mucho no sé
si mucho hiciera todavia.
La melodía que me toca
Llega com sonidos
de adagio lento y recurrente
contrarios a mudanzas y velocidades.
Siempre me sube en mi ritmo
Y aún me faltan muchos versos.
Por tanto, entrañable amiga,
noche de mi Noche,
me encuentro lleno de deudas y
no tengo vocación moratoria.
(aunque hasta hoy
haya vivido en concordato).
No
No es por nada no.
Es que hoy me desperté
Com un sentimiento
Tan insolvente.
Versión de Norma Wanless.
SEÑORA
En el calmo cuello poso mis secretos
señora que conoces mis flaquezas.
Convoco vostra ayuda al que antecedo
en la lira de dudas y sorpresas.
No sé si el vero verso del degredo
viene albergado o presa de represa
de frías aguas íntimas del miedo
lavando el hado oscuro en la tristeza.
El depresivo rostro no mostrado
esplende en vuestro espejo que me abriga
lluvia de sal lamiendo ojos aislados.
Aguas que son rocío de fatiga
de recurrientes gotas despejadas
vuestras manos regando, amada amiga.
II
En calmo cuello mis secretos poso
señora que conoce mis senderos.
Convoco vuestra ayuda en los destrozos
para vivir la vida por entero.
No sé si el vero verso en que reposo
viene ahogado en profondo atascadero
Mas tengo la certeza que en mi foso
nunca si ahonda el trato compañero.
El depresivo rostro no mostrado
esplende en vuestro espejo que me abriga
lamiendo la sal de ojos despojados
Aguas que son llovizna de fatiga
de recurrentes gotas despejadas
vuestras manos regando, amada amiga.
Traducción: Juan Calzadilla
De la bolsa y su asa
Es de barro esta bolsa que retiro
para subir la cuesta (como la piedra
que Sísifo aún empuja todos los dias)
en un viaje lleno de secuelas.
No hay como negar tantos espinos
como en la travesía turbia de misterios
que se van descubriendo en los caminos:
la mano negada, el hambre, el vituperio,
el rito solidario que olvidamos
a cambio de vanidades transitorias.
Somos de barro y a él volveremos.
La verdad del hombre y de su hora
viene com bolsa y asa, de esto sabemos,
más el peso del cuerpo y su historia.
Versión de Norma Wanless
Nocturno para Violines y Clarinete
Este desierto de ceniza que me acosa
como un puño de nubes
transitorias de urgencias grávidas
en el aroma de las granadas.
Este vago desierto que te esparce
por esa vaga niebla
senda de sombra y sándalo soñados
voracidad de la noche
Sé que vendrás con tus cabellos
negros
gitana viajera
a calmar mi solitud
Sé que vendrás por fin leve
palmera
y te saludaré
con mi brillante caftán de espiga.
Versión de Margarito Cuéllar
CANTIGA DEL SABADO
Quiero escribir un poema
leve en el dorso dorado
que clave en versos perennes
mi veneno tatuado.
Un veneno de pasión
de aroma fuerte y sereno
que se disperse en el alma
tomando todo el terreno.
La falta que tú me haces
me lleva en esta canción
a rozar un canto erótico
en tu cuerpo mi tesón.
Y comienzo por tus labios
pastores de tus misterios.
soplo suave en la brasa
del beso que tanto quiero
Del medio de estas colinas
al regazo mas mojado
me ahogo y te bebo toda
Ay! concha de este encrespado.
Sentir la sal del banquete
el bochorno de tu vientre
tu aroma que me alucina
ensaña seña serpiente.
Sábado de bendiciones
bacante de su color
de vino tinto rascante
las uvas de nuestro amor.
Traducción:
Margarito Cuéllar
Poema Cíclico
La trabe de mis ojos
es polen de crisantemos:
púas cronológicas
Metro a metro la flecha ideográfica
abre comillas al viento:
mandala vertical
Quién me confiere
esas alas nubladas
de arcángel del limbo?
Ah tiempo adiposo
la marca de tu rasgo
boligráfico
abre más una carretera
paralela a las estrías del sueño
He que la pálpebra de paja
se presenta:
de mis ojos saltan
pájaros ariscos
prontos a desflorar begonias
en septiembre
y 38 punteros
(rubis ciclotímicos del silencio)
acupunturan poros fóbicos
Calendas
la lengua del espejo
(espectador anónimo)
muéstrame por entero:
vital consejo
entre el sudario que me hospeda
y la angustia que me habita
La miración flota narcisicamente
el rasto de la sílaba
y el grano onomástico susurra:
Anibal
Cuán particular este silencio
(bies oculto)
que me sabe desnudo
encallado en atascadero:
lecho circunscrito
a las algas de mi avieso
Sin embargo
traigo siempre en el alforja
un fardo de estrellas:
me sé estibador
de ese muelle de agonía
atareado Sísifo.
Versión del autor
Borracho
Llegado acá en los vientos de un insomnio
tercera imagen mía de esas sombras
y por las madrugadas traigo el cáliz
de la liturgia de las noches pálidas.
Sé por quien bebo el trago de mi pánico;
sé por quien brindo el trago de mi carne;
y aun así no sé por quien me traigo.
Nada más sé que el tímido compás
a arder por la garganta hondo y agrio
guardando las tinieblas de esas noches.
Sé que soy en la espina que me clavo,
ya no me sé en los sorbos que me anulan.
Sé de ese sol que borracho me engaña
en mi ensuciado cálix de cúmulos.
Versión de Thiago de Mello
Aníbal Beça: en la tradición del Haikú
Nota y traducción de Juan Carlos
Galeano*
Brasileño, nacido en Manaus, estado
de Amazonas, a Aníbal Beça se le conoce ampliamente
como uno de los renovadores de la poesía amazonense. Entre
sus libros principales se cuentan Convite Frugal (1966); Filhos
da Várzea (1984)y Suíte para os habitantes da noite
(1995); este último, un poemario de gran experimentación
melódica y semántica galardonado con el premio nacional
Nestlé en 1995. Mas también se destaca Beça
por su práctica del haikú. En dicha factura poética,
por su refinamiento y modo místico de contemplación,
el universo de los seres de la naturaleza y el paisaje civilizado
se hacen uno. Sin duda, este registro novedoso de su lírica
lo inserta de modo importante en la misma tradición que cultivaran
en el siglo XX Ezra Pound y los demás imaginistas norteamericanos;
y en México, José Juan Tablada y Efrén Rebolledo.
(En el brasil amazónico, Beça, al igual que otros
poetas amazónicos de Brasil como Luiz Bacellar y Jorge Tufic,
aclimatan el haikú). Los haikús de Beça, que
presentamos en su versión española, son del libro
"Hojas de la Selva"" (Editorial Valer, edición
portugués-español), además de ofrecernos la
iluminación súbita (el estado satori propio de este
modo poético originalmente japonés) capaces de implicarnos
en un eterno presente con los seres de la naturaleza, conllevan
también de modo magistralmente suyo un diálogo con
la naturaleza y el humor del aquí y el ahora propios de los
paisajes naturales y culturales del Amazonas y Brasil.
*Juan Carlos Galeano, poeta y ensayista colombiano,
es profesor de literatura en la Universidad de la Florida en Estados
Unidos.
1
Cornos luminosos
de touro miúra escondido:
A lua crescente.
Luminosos cuernos
del miura escondido:
luna creciente.
2
No céu da campina
as nuvens passam ligeiras:
no pasto, ovelhas calmas.
En el cielo de la llanura
pastan las nubes:
en la hierba, ovejas calmas.
3
O vento assovia
leve canção ondulada:
na tarde, crisântemos.
Silba el viento
rizos de canciones leves:
en la tarde, los crisantemos.
4
Frente ao copo dágua
velho marinheiro sonha:
ainda volta ao mar?
Frente al vaso de agua
el viejo capitán sueña:
¿aún vuelta al mar?
5
Noitinha comprida
lua dá bom-dia ao sol:
dois pardais no ninho.
Larga noche
la luna saluda al sol:
dos gorriones en el nido.
6
Essa mesma estrela
estava lá tão brilhante:
primeira paixão!
Esa misma estrella
allá brillaba lo mismo:
¡pasión primera!
7
Antes da chuva
Uma folha bate à porta:
vento de outono
Antes de la lluvia
una hoja llega a la puerta:
viento de otoño.
8
Lua alcoviteira:
Ainda hoje é testemunha
de juras da paixão
Luna celestina:
todavía es testiga
de juras apasionadas
9
Abro o armário e vejo
nos sapatos meus caminhos:
Qual, no último passeio?
Al abrir el armario,
veo caminos en mis zapatos:
¿Cuál, en mi último viaje?
10
Tempo de anelzinho:
-Põe o teu dentro do meu
não diga a ninguém.
Anillito de amores:
- deja entrar mi dedito
y no le digas a nadie.
11
Ao chegar da rua
os olhos do cão me dizem:
entre com ternura.
Al llegar a la puerta
la mirada tierna del perro
me invita a pasar.
12
No céu enfeitado,
papagaio de papel:
também vou no vôo
El cielo colorido
se llena de cometas:
voy en su vuelo.
13
Fugiu me da mão
no vento entre folhas secas:
a carta esperada.
Se voló de mi mano
entre hojas secas:
la carta esperada.
14
Chuva de verão
passou. Pousa um passarinho
no chão de tijolo.
La lluvia cesó:
un pajarito se posa
en las baldosas del patio.
15
No muro do tanque
o sol reflete narcisos
desse espelho dágua
En el muro de la alberca
refleja narcisos el sol
del espejo de agua
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